{"id":19163,"date":"2015-04-30T18:09:47","date_gmt":"2015-04-30T16:09:47","guid":{"rendered":"https:\/\/opistobranquis.info\/?page_id=19163"},"modified":"2026-10-19T15:07:35","modified_gmt":"2026-10-19T13:07:35","slug":"especies-invasores","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/opistobranquis.info\/es\/introduccio\/especies-invasores\/","title":{"rendered":"Especies Invasoras"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<h4><strong>\u00bfQu\u00e9 es una especie ex\u00f3tica?<\/strong><\/h4>\n<p>Una <strong>especie ex\u00f3tica<\/strong>, tambi\u00e9n denominada especie no ind\u00edgena (ENI), es aquella que se encuentra fuera de su \u00e1rea de distribuci\u00f3n geogr\u00e1fica natural como consecuencia de la actividad humana, directa o indirectamente. En el medio marino, esto significa que ha llegado a una regi\u00f3n en la que normalmente no estar\u00eda presente sin la intervenci\u00f3n humana.<\/p>\n<p>Las especies ex\u00f3ticas deben distinguirse de las especies aut\u00f3ctonas que ampl\u00edan su distribuci\u00f3n de forma natural. Por ejemplo, una especie puede extenderse desde el Atl\u00e1ntico hasta el Mediterr\u00e1neo a trav\u00e9s del estrecho de Gibraltar. Si este desplazamiento se produce mediante dispersi\u00f3n natural, la especie no es necesariamente ex\u00f3tica. En cambio, una especie originaria del mar Rojo que llega al Mediterr\u00e1neo a trav\u00e9s del canal de Suez suele considerarse ex\u00f3tica porque su entrada se ha visto facilitada por una conexi\u00f3n creada por el ser humano.<\/p>\n<p>La distinci\u00f3n no siempre es sencilla. Los registros hist\u00f3ricos pueden ser incompletos, la distribuci\u00f3n original de una especie puede conocerse mal y las revisiones taxon\u00f3micas pueden revelar que ejemplares considerados anteriormente pertenecientes a una especie aut\u00f3ctona corresponden en realidad a otro tax\u00f3n. Por ello, el estatus ex\u00f3tico de una especie debe apoyarse en pruebas biogeogr\u00e1ficas, taxon\u00f3micas y, siempre que sea posible, moleculares, en lugar de deducirse \u00fanicamente de su aparici\u00f3n reciente.<\/p>\n<h4><strong>Registros ocasionales, especies establecidas y especies invasoras<\/strong><\/h4>\n<p>No todas las especies ex\u00f3ticas llegan a establecerse, ni todas las especies establecidas se convierten en invasoras. Estos t\u00e9rminos describen distintas etapas o caracter\u00edsticas de una introducci\u00f3n biol\u00f3gica.<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Especies casuales u ocasionales:<\/strong> se han observado individuos, pero no hay pruebas suficientes de que la especie se reproduzca con \u00e9xito y mantenga una poblaci\u00f3n a lo largo del tiempo. Un solo ejemplar, o incluso varias observaciones aisladas, no demuestra que se haya establecido.<\/li>\n<li><strong>Especies establecidas:<\/strong> la especie se reproduce en la nueva regi\u00f3n y mantiene una poblaci\u00f3n autosuficiente sin necesitar introducciones repetidas desde su \u00e1rea de origen. Las observaciones reiteradas, los juveniles, las puestas y los registros de varios a\u00f1os pueden respaldar esta interpretaci\u00f3n, aunque ning\u00fan indicador aislado es concluyente.<\/li>\n<li><strong>Especies invasoras:<\/strong> una especie ex\u00f3tica que se propaga y causa, o puede causar, da\u00f1os ecol\u00f3gicos, econ\u00f3micos u otros perjuicios importantes. Establecimiento e invasividad no son sin\u00f3nimos: una especie puede estar establecida sin haber demostrado un impacto negativo considerable.<\/li>\n<li><strong>Especies criptog\u00e9nicas:<\/strong> una especie cuyo origen aut\u00f3ctono o ex\u00f3tico no puede determinarse con seguridad a partir de las pruebas disponibles.<\/li>\n<li><strong>Registros dudosos o no confirmados:<\/strong> registros cuya identificaci\u00f3n, procedencia u otras pruebas esenciales siguen siendo inciertas. No deben considerarse presencias ex\u00f3ticas confirmadas hasta que se resuelvan esas incertidumbres.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Estas categor\u00edas son especialmente importantes para los heterobranquios marinos. Su peque\u00f1o tama\u00f1o, aspecto cr\u00edptico, ciclos de vida cortos y presencia a veces estacional dificultan su detecci\u00f3n sistem\u00e1tica. Adem\u00e1s, una especie puede ser com\u00fan en una localidad y contar con muy pocos registros en otras. Por ello, su estatus puede variar entre localidades o cambiar a medida que se dispone de nuevas pruebas.<\/p>\n<h4><strong>\u00bfC\u00f3mo llegan las especies ex\u00f3ticas al Mediterr\u00e1neo?<\/strong><\/h4>\n<h5>El canal de Suez: migraci\u00f3n lessepsiana<\/h5>\n<p>La apertura del canal de Suez en 1869 cre\u00f3 una conexi\u00f3n marina directa entre el mar Rojo y el Mediterr\u00e1neo. El desplazamiento posterior de organismos a trav\u00e9s de este corredor se conoce como <em>migraci\u00f3n lessepsiana<\/em>.<\/p>\n<p>Muchas especies originarias del mar Rojo y de la regi\u00f3n indopac\u00edfica han llegado al Mediterr\u00e1neo oriental por esta v\u00eda. Algunas se han extendido posteriormente por las costas del Levante, Turqu\u00eda, Grecia y el Mediterr\u00e1neo central, y un n\u00famero menor ha alcanzado la cuenca occidental.<\/p>\n<p>El canal permite el desplazamiento de organismos entre ambientes marinos conectados. Su entrada inicial est\u00e1 asociada a un corredor creado por el ser humano, mientras que la dispersi\u00f3n posterior puede producirse de forma natural mediante el transporte de larvas, las corrientes o el desplazamiento de adultos.<\/p>\n<h5>Transporte mar\u00edtimo<\/h5>\n<p>Los barcos pueden transportar organismos marinos entre regiones distantes. Dos mecanismos importantes son:<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Agua de lastre:<\/strong> el agua embarcada para estabilizar un buque puede contener larvas y otros organismos peque\u00f1os, que pueden liberarse en el lugar de destino.<\/li>\n<li><strong>Bioincrustaci\u00f3n:<\/strong> los organismos adheridos a los cascos, cajas de mar, h\u00e9lices y otras estructuras sumergidas pueden sobrevivir al trayecto y ser liberados en un nuevo ambiente.<\/li>\n<\/ul>\n<p>En el caso de las babosas marinas y sus parientes, el transporte puede afectar no solo a los propios animales, sino tambi\u00e9n a sus puestas, sus presas o las algas y otras superficies en las que viven. Por ello, los puertos, las marinas y otras zonas costeras con mucho tr\u00e1fico pueden actuar como focos de introducci\u00f3n.<\/p>\n<h5>Acuicultura y traslado de organismos marinos<\/h5>\n<p>El traslado de ostras, mejillones, almejas y otros organismos cultivados puede desplazar involuntariamente especies asociadas entre regiones. Los heterobranquios peque\u00f1os, sus puestas y sus organismos alimenticios pueden transportarse con el material de cultivo o con los equipos asociados.<\/p>\n<p>Esta v\u00eda resulta especialmente relevante cuando una especie ex\u00f3tica aparece en varios lugares geogr\u00e1ficamente separados donde se han producido traslados de moluscos u otros movimientos mediados por el ser humano.<\/p>\n<h5>Otras v\u00edas posibles<\/h5>\n<p>El comercio de acuarios, el transporte de organismos marinos vivos y los movimientos asociados a equipos mar\u00edtimos tambi\u00e9n pueden contribuir a las introducciones. Sin embargo, que una v\u00eda sea plausible no demuestra que haya sido la ruta real de una especie concreta. Si un estudio no aporta pruebas que la respalden, debe describirse como posible o sospechada, no como confirmada.<\/p>\n<h4><strong>\u00bfPor qu\u00e9 puede sobrevivir una especie en un mar donde antes estaba ausente?<\/strong><\/h4>\n<p>La llegada es solo el primer paso. Para establecerse, una especie ex\u00f3tica debe sobrevivir a las condiciones ambientales, encontrar alimento y h\u00e1bitat adecuados, reproducirse con \u00e9xito y producir suficientes descendientes para mantener su poblaci\u00f3n.<\/p>\n<h5>Tolerancia ambiental y temperatura<\/h5>\n<p>La temperatura influye en el metabolismo, la alimentaci\u00f3n, el crecimiento, la reproducci\u00f3n y el desarrollo larvario. Muchas especies tropicales y subtropicales est\u00e1n asociadas a aguas c\u00e1lidas, y el Mediterr\u00e1neo oriental puede ofrecer condiciones adecuadas para su supervivencia.<\/p>\n<p>El cambio clim\u00e1tico y el aumento de la temperatura del mar pueden hacer que zonas antes inadecuadas resulten m\u00e1s favorables para las especies de aguas c\u00e1lidas. Este proceso puede facilitar su establecimiento y expansi\u00f3n, especialmente cerca del l\u00edmite m\u00e1s fr\u00edo de su distribuci\u00f3n potencial. Sin embargo, el calentamiento por s\u00ed solo no explica todas las introducciones ni garantiza el establecimiento de una especie. La salinidad, la disponibilidad de ox\u00edgeno, la profundidad, las corrientes y los extremos estacionales de temperatura pueden seguir siendo factores limitantes importantes.<\/p>\n<h5>Disponibilidad de alimento y adecuaci\u00f3n del h\u00e1bitat<\/h5>\n<p>Los heterobranquios suelen tener dietas muy especializadas. Los nudibranquios pueden alimentarse de determinadas esponjas, cnidarios, briozoos u otros invertebrados, mientras que los sacoglosos suelen alimentarse de algas y algunos cefalasp\u00eddeos aprovechan otros recursos alimenticios espec\u00edficos.<\/p>\n<p>Una especie ex\u00f3tica puede establecerse si sus presas u organismos hospedadores ya est\u00e1n presentes en el nuevo ambiente. En algunos casos, la introducci\u00f3n de una presa adecuada puede facilitar indirectamente la llegada de un depredador. Por el contrario, incluso una especie capaz de soportar la temperatura local puede no establecerse si no encuentra el alimento que necesita.<\/p>\n<p>La disponibilidad de microh\u00e1bitats adecuados es igualmente importante. Los puertos, las estructuras artificiales, las praderas marinas, los fondos rocosos y los h\u00e1bitats costeros someros ofrecen distintas oportunidades de colonizaci\u00f3n.<\/p>\n<h5>Reproducci\u00f3n y dispersi\u00f3n<\/h5>\n<p>La biolog\u00eda reproductiva de una especie puede influir considerablemente en su \u00e9xito de establecimiento. Algunos heterobranquios producen numerosos huevos, mientras que otros presentan estrategias reproductivas m\u00e1s especializadas. Sus larvas pueden desarrollarse dentro de la puesta o pasar al plancton antes de asentarse.<\/p>\n<p>En las especies con <strong>desarrollo planctotr\u00f3fico<\/strong>, las larvas se alimentan de plancton durante su desarrollo. Esto puede permitir una fase larvaria dispersiva, aunque el \u00e9xito de la dispersi\u00f3n depende de las corrientes, la duraci\u00f3n de la fase larvaria y la supervivencia. En las especies con <strong>desarrollo lecitotr\u00f3fico<\/strong>, las larvas dependen principalmente de las reservas de vitelo proporcionadas por el huevo. Su potencial de dispersi\u00f3n suele ser m\u00e1s limitado, aunque var\u00eda entre especies. El <strong>desarrollo directo<\/strong>, en el que los juveniles salen del huevo sin pasar por una fase larvaria de vida libre, puede restringir a\u00fan m\u00e1s la dispersi\u00f3n natural.<\/p>\n<p>Estas diferencias ayudan a explicar por qu\u00e9 algunas especies se extienden r\u00e1pidamente por las costas mientras que otras permanecen restringidas a unas pocas localidades. No obstante, el transporte por barcos o mediante la acuicultura puede superar las limitaciones de dispersi\u00f3n de las especies con larvas de vida corta o no planct\u00f3nicas.<\/p>\n<h5>Interacciones ecol\u00f3gicas y enemigos naturales<\/h5>\n<p>Una especie que llega a un nuevo ambiente puede encontrar menos depredadores, par\u00e1sitos o competidores que en su \u00e1rea de origen. Este fen\u00f3meno se denomina a veces <em>liberaci\u00f3n de enemigos<\/em>.<\/p>\n<p>Algunos heterobranquios tambi\u00e9n poseen defensas qu\u00edmicas, adquieren compuestos defensivos de su alimento o presentan coloraciones de advertencia que disuaden a los depredadores. Estas caracter\u00edsticas pueden contribuir a su supervivencia en un nuevo ambiente, pero su importancia debe evaluarse para cada especie y no darse por supuesta.<\/p>\n<p>Por tanto, el establecimiento satisfactorio resulta de la interacci\u00f3n de varios factores: las caracter\u00edsticas de la especie, las condiciones ambientales, los recursos ecol\u00f3gicos disponibles y las circunstancias de su introducci\u00f3n.<\/p>\n<h4><strong>Consecuencias ecol\u00f3gicas: \u00bftodas las especies ex\u00f3ticas causan da\u00f1os?<\/strong><\/h4>\n<p>La llegada de una especie ex\u00f3tica no implica autom\u00e1ticamente que cause da\u00f1os ecol\u00f3gicos. Algunas especies siguen siendo raras o localizadas, y sus efectos pueden ser insignificantes o estar poco estudiados. Otras se vuelven abundantes, alteran las redes tr\u00f3ficas, compiten con organismos aut\u00f3ctonos o afectan a los h\u00e1bitats y al funcionamiento de los ecosistemas.<\/p>\n<p>En los heterobranquios, los posibles efectos incluyen:<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Depredaci\u00f3n:<\/strong> una especie ex\u00f3tica puede consumir organismos aut\u00f3ctonos o competir por las presas con depredadores nativos.<\/li>\n<li><strong>Competencia:<\/strong> las especies con necesidades alimentarias o de h\u00e1bitat similares pueden competir por recursos limitados.<\/li>\n<li><strong>Cambios en las redes tr\u00f3ficas:<\/strong> un nuevo depredador, herb\u00edvoro o especie presa puede alterar las interacciones entre los organismos presentes.<\/li>\n<li><strong>Modificaci\u00f3n del h\u00e1bitat:<\/strong> pueden producirse efectos indirectos por cambios en la abundancia de algas, invertebrados s\u00e9siles u otros organismos.<\/li>\n<li><strong>Introducci\u00f3n de organismos asociados:<\/strong> los animales transportados pueden llevar par\u00e1sitos, pat\u00f3genos u otras especies, aunque este riesgo debe demostrarse y no darse por supuesto.<\/li>\n<\/ul>\n<p>El efecto ecol\u00f3gico de una especie ex\u00f3tica depende de su abundancia, distribuci\u00f3n, ecolog\u00eda alimentaria e interacciones con la comunidad receptora. Una especie ampliamente distribuida no tiene por qu\u00e9 ser muy da\u00f1ina, del mismo modo que una especie localizada no es necesariamente inocua.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es importante distinguir la introducci\u00f3n biol\u00f3gica de sus consecuencias. El estatus ex\u00f3tico describe el origen biogeogr\u00e1fico y la historia de introducci\u00f3n; la invasividad se refiere a la capacidad de propagarse y causar da\u00f1os. Son cuestiones relacionadas, pero distintas.<\/p>\n<h4><strong>\u00bfPor qu\u00e9 es especialmente relevante el Mediterr\u00e1neo?<\/strong><\/h4>\n<p>El Mediterr\u00e1neo es un mar semicerrado conectado con el Atl\u00e1ntico a trav\u00e9s del estrecho de Gibraltar y con el mar Rojo mediante el canal de Suez. Tambi\u00e9n registra una intensa actividad de transporte mar\u00edtimo, acuicultura, turismo y otras actividades que facilitan el desplazamiento de organismos marinos.<\/p>\n<p>El Mediterr\u00e1neo oriental se ha visto especialmente afectado por la llegada de especies procedentes del mar Rojo y de la regi\u00f3n indopac\u00edfica. Algunas se han extendido posteriormente hacia el Mediterr\u00e1neo central y occidental. El transporte mar\u00edtimo y la acuicultura tambi\u00e9n han introducido especies al margen del canal de Suez, por lo que no todos los heterobranquios ex\u00f3ticos del Mediterr\u00e1neo son migrantes lessepsianos.<\/p>\n<p>El proceso no es uniforme en toda la cuenca. El Mediterr\u00e1neo oriental, el central, el occidental y el mar Adri\u00e1tico difieren en temperatura, circulaci\u00f3n, h\u00e1bitats, tr\u00e1fico mar\u00edtimo e intensidad de muestreo. Una especie registrada en una subcuenca puede no haber llegado todav\u00eda a otra, o estar presente pero haber pasado inadvertida.<\/p>\n<p>En consecuencia, el n\u00famero aparente de especies ex\u00f3ticas depende no solo de las introducciones biol\u00f3gicas, sino tambi\u00e9n de la intensidad de la investigaci\u00f3n, la accesibilidad de los registros y la disponibilidad de especialistas en taxonom\u00eda. Las nuevas observaciones pueden revelar expansiones reales del \u00e1rea de distribuci\u00f3n, pero tambi\u00e9n corregir identificaciones err\u00f3neas anteriores o aclarar el estatus de especies conocidas desde hace tiempo.<\/p>\n<h4><strong>\u00bfC\u00f3mo deben interpretarse los registros de heterobranquios ex\u00f3ticos?<\/strong><\/h4>\n<p>Un inventario fiable debe combinar registros publicados, revisiones taxon\u00f3micas, observaciones validadas y, cuando se disponga de ella, evidencia molecular. Las fotograf\u00edas son muy \u00fatiles para documentar la distribuci\u00f3n, pero no siempre permiten una identificaci\u00f3n segura, especialmente en complejos de especies con aspecto externo similar.<\/p>\n<p>Idealmente, los registros deben incluir la localidad, la fecha, las pruebas de identificaci\u00f3n y la fuente original. Las observaciones repetidas en un mismo lugar pueden indicar persistencia, pero las pruebas de establecimiento son m\u00e1s s\u00f3lidas cuando tambi\u00e9n documentan reproducci\u00f3n, juveniles o poblaciones mantenidas durante varias generaciones.<\/p>\n<p>Debe actuarse con la misma cautela al asignar una subcuenca mediterr\u00e1nea. Por ejemplo, un registro del mar Egeo no debe interpretarse autom\u00e1ticamente como prueba de que la especie est\u00e1 presente en todo el Mediterr\u00e1neo oriental. Del mismo modo, una especie establecida en Italia puede ser todav\u00eda ocasional en otras zonas.<\/p>\n<h4><strong>Lista de especies, estatus biogeogr\u00e1fico e incertidumbres taxon\u00f3micas<\/strong><\/h4>\n<h5>Alcance y criterios de clasificaci\u00f3n<\/h5>\n<p>El Mediterr\u00e1neo alberga un n\u00famero creciente de heterobranquios marinos no ind\u00edgenas. Una lista fiable debe evaluar por separado la identidad taxon\u00f3mica, la distribuci\u00f3n nativa, las v\u00edas de introducci\u00f3n y las pruebas de establecimiento. De lo contrario, las identificaciones hist\u00f3ricas err\u00f3neas, la procedencia incierta y los datos de distribuci\u00f3n incompletos pueden inflar las estimaciones de diversidad ex\u00f3tica.<\/p>\n<p>Este inventario es una lista de trabajo cr\u00edtica, no un censo exhaustivo de todos los heterobranquios ex\u00f3ticos citados en el Mediterr\u00e1neo. Utiliza tres categor\u00edas mutuamente excluyentes:<\/p>\n<ol start=\"1\">\n<li><strong>Lista principal:<\/strong> taxones cuyo estatus de especie ex\u00f3tica en el Mediterr\u00e1neo est\u00e1 suficientemente respaldado, con identificaci\u00f3n fiable y presencia confirmada. El estatus de establecimiento se indica por separado.<\/li>\n<li><strong>Lista auxiliar:<\/strong> taxones citados como ex\u00f3ticos o no ind\u00edgenas en inventarios regionales o estudios recientes, pero que requieren una evaluaci\u00f3n adicional de su distribuci\u00f3n, establecimiento, calidad de los registros o v\u00eda de introducci\u00f3n. Estos taxones se excluyen del recuento de la lista principal.<\/li>\n<li><strong>Pendientes de verificaci\u00f3n:<\/strong> taxones cuya identidad, presencia en el Mediterr\u00e1neo o condici\u00f3n de ex\u00f3ticos sigue sin resolverse. Se excluyen de los recuentos confirmados hasta que se resuelva la incertidumbre correspondiente.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Un tax\u00f3n solo se incluye en la lista principal cuando su identificaci\u00f3n y presencia en el Mediterr\u00e1neo est\u00e1n suficientemente respaldadas y la interpretaci\u00f3n como ex\u00f3tico resulta m\u00e1s plausible que la de aut\u00f3ctono, expansi\u00f3n natural o criptog\u00e9nico. El establecimiento se eval\u00faa de forma independiente. Los registros repetidos, los juveniles, la reproducci\u00f3n y la persistencia respaldan el establecimiento, mientras que una observaci\u00f3n aislada o un registro de conchas solo demuestra presencia.<\/p>\n<p>La clasificaci\u00f3n sigue los principios generales utilizados en los inventarios mediterr\u00e1neos de especies no ind\u00edgenas, aunque reconoce que la terminolog\u00eda y los umbrales de evidencia var\u00edan entre publicaciones (Crocetta et al., 2017; Zenetos &amp; Galanidi, 2020).<\/p>\n<h5>Terminolog\u00eda<\/h5>\n<p>Una <strong>especie ex\u00f3tica<\/strong>, tambi\u00e9n denominada especie no ind\u00edgena (ENI), se encuentra fuera de su \u00e1rea de distribuci\u00f3n geogr\u00e1fica natural como consecuencia de la actividad humana, directa o indirectamente. Una especie que llega al Mediterr\u00e1neo a trav\u00e9s del canal de Suez puede considerarse ex\u00f3tica porque el canal cre\u00f3 una conexi\u00f3n entre regiones marinas que antes estaban separadas, mediada por la actividad humana. Las especies que entran por el estrecho de Gibraltar mediante dispersi\u00f3n natural no son necesariamente ex\u00f3ticas.<\/p>\n<p>Una <strong>especie ex\u00f3tica establecida<\/strong> mantiene una poblaci\u00f3n autosuficiente en la regi\u00f3n receptora. Las observaciones repetidas, la presencia de juveniles y la actividad reproductiva pueden respaldar esta clasificaci\u00f3n, aunque las pruebas de reproducci\u00f3n y persistencia son m\u00e1s s\u00f3lidas que las observaciones repetidas por s\u00ed solas.<\/p>\n<p>Una <strong>especie ex\u00f3tica ocasional<\/strong> se ha registrado fuera de su \u00e1rea nativa, pero no se ha demostrado que mantenga una poblaci\u00f3n autosuficiente. Una observaci\u00f3n aislada puede confirmar su presencia sin demostrar que est\u00e9 establecida.<\/p>\n<p>Una <strong>especie criptog\u00e9nica<\/strong> tiene un estatus aut\u00f3ctono o ex\u00f3tico incierto y queda excluida del recuento de especies ex\u00f3ticas confirmadas.<\/p>\n<p>Un <strong>registro taxon\u00f3micamente incierto<\/strong> es aquel cuya identificaci\u00f3n no es suficientemente segura. Estos registros se sit\u00faan en la categor\u00eda pendiente de verificaci\u00f3n y no se contabilizan como presencias confirmadas.<\/p>\n<p>El estatus asignado a continuaci\u00f3n se refiere al conjunto del Mediterr\u00e1neo solo cuando las pruebas respaldan esa interpretaci\u00f3n. En caso contrario, se indica expl\u00edcitamente si el establecimiento es local, la presencia ocasional o el establecimiento incierto.<\/p>\n<h5>Lista principal de heterobranquios marinos ex\u00f3ticos<\/h5>\n<p>La tabla siguiente incluye taxones cuya identificaci\u00f3n, presencia y estatus ex\u00f3tico son suficientemente fiables para formar parte del inventario confirmado. El establecimiento se indica por separado y no debe deducirse por el mero hecho de aparecer en la tabla.<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<th>Orden taxon\u00f3mico<\/th>\n<th>Especie<\/th>\n<th>Subcuenca mediterr\u00e1nea<\/th>\n<th>Estatus de establecimiento<\/th>\n<th>Referencias principales<\/th>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Anaspidea<\/td>\n<td><em>Aplysia dactylomela<\/em><\/td>\n<td>En todo el Mediterr\u00e1neo, con registros en varias subcuencas<\/td>\n<td>Ex\u00f3tica confirmada; el establecimiento est\u00e1 respaldado en las poblaciones estudiadas<\/td>\n<td>Alexander &amp; Vald\u00e9s, 2013; Vald\u00e9s et al., 2013<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Anaspidea<\/td>\n<td><em>Bursatella leachii<\/em><\/td>\n<td>En todo el Mediterr\u00e1neo seg\u00fan las pruebas gen\u00e9ticas poblacionales disponibles<\/td>\n<td>Ex\u00f3tica; el establecimiento est\u00e1 respaldado en las poblaciones estudiadas<\/td>\n<td>Bazzicalupo et al., 2018<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Anaspidea<\/td>\n<td><em>Syphonota geographica<\/em><\/td>\n<td>Mediterr\u00e1neo oriental; existen registros adicionales en otras subcuencas<\/td>\n<td>Establecida<\/td>\n<td>Zenetos, 2005; Zenetos &amp; Galanidi, 2020<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Cephalaspidea<\/td>\n<td><em>Biuve fulvipunctata<\/em><\/td>\n<td>Mediterr\u00e1neo oriental; con registros que alcanzan el mar Adri\u00e1tico<\/td>\n<td>Establecida localmente<\/td>\n<td>Zenetos &amp; Galanidi, 2020<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Cephalaspidea<\/td>\n<td><em>Bulla arabica<\/em><\/td>\n<td>Mediterr\u00e1neo oriental; los registros adicionales requieren validaci\u00f3n regional<\/td>\n<td>Establecida localmente<\/td>\n<td>Malaquias &amp; Reid, 2008; Crocetta et al., 2013<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Cephalaspidea<\/td>\n<td><em>Haloa japonica<\/em><\/td>\n<td>Mediterr\u00e1neo central; los registros adicionales del Mediterr\u00e1neo occidental requieren verificaci\u00f3n<\/td>\n<td>Establecida localmente<\/td>\n<td>Crocetta et al., 2013<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Cephalaspidea<\/td>\n<td><em>Lamprohaminoea ovalis<\/em><\/td>\n<td>Mediterr\u00e1neo oriental y Mediterr\u00e1neo occidental<\/td>\n<td>Establecida localmente<\/td>\n<td>Yoke\u015f &amp; Rudman, 2004; Crocetta et al., 2013<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Nudibranchia<\/td>\n<td><em>Baeolidia moebii<\/em><\/td>\n<td>Mediterr\u00e1neo oriental; en expansi\u00f3n hacia el Mediterr\u00e1neo central y occidental<\/td>\n<td>Establecida y en expansi\u00f3n<\/td>\n<td>Paz-Sedano et al., 2019; Zenetos &amp; Galanidi, 2020<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Nudibranchia<\/td>\n<td><em>Coryphellina rubrolineata<\/em><\/td>\n<td>Mediterr\u00e1neo oriental<\/td>\n<td>Establecida<\/td>\n<td>Zenetos, 2005; Zenetos &amp; Galanidi, 2020<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Nudibranchia<\/td>\n<td><em>Goniobranchus annulatus<\/em><\/td>\n<td>Mediterr\u00e1neo oriental; los registros adicionales del Mediterr\u00e1neo central y occidental requieren verificaci\u00f3n<\/td>\n<td>Establecida localmente<\/td>\n<td>Yoke\u015f &amp; Rudman, 2004; Crocetta et al., 2013<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Nudibranchia<\/td>\n<td><em>Goniobranchus obsoletus<\/em><\/td>\n<td>Mediterr\u00e1neo oriental, especialmente el Levante<\/td>\n<td>Establecida localmente<\/td>\n<td>Yoke\u015f &amp; Rudman, 2004; Zenetos &amp; Galanidi, 2020<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Nudibranchia<\/td>\n<td><em>Goniodoridella picoensis<\/em><\/td>\n<td>Mediterr\u00e1neo occidental, incluido el mar de Albor\u00e1n y Malta; ampliamente distribuida por la cuenca occidental<\/td>\n<td>Ex\u00f3tica confirmada; establecida y com\u00fan en todo el Mediterr\u00e1neo occidental<\/td>\n<td>Pola et al., 2019; registros mediterr\u00e1neos posteriores<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Nudibranchia<\/td>\n<td><em>Hypselodoris infucata<\/em><\/td>\n<td>Mediterr\u00e1neo oriental<\/td>\n<td>Establecida<\/td>\n<td>Yoke\u015f &amp; Rudman, 2004; Zenetos &amp; Galanidi, 2020<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Nudibranchia<\/td>\n<td><em>Melibe viridis<\/em><\/td>\n<td>Mediterr\u00e1neo oriental y central; se ha citado una distribuci\u00f3n m\u00e1s amplia<\/td>\n<td>Establecida<\/td>\n<td>Zenetos, 2005; Crocetta et al., 2013<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Nudibranchia<\/td>\n<td><em>Plocamopherus ocellatus<\/em><\/td>\n<td>Mediterr\u00e1neo oriental<\/td>\n<td>Establecida localmente<\/td>\n<td>Yoke\u015f &amp; Rudman, 2004; Zenetos &amp; Galanidi, 2020<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Nudibranchia<\/td>\n<td><em>Plocamopherus tilesii<\/em><\/td>\n<td>Mediterr\u00e1neo oriental, incluida la costa meridional de Turqu\u00eda<\/td>\n<td>Establecida localmente<\/td>\n<td>Zenetos &amp; Galanidi, 2020<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Nudibranchia<\/td>\n<td><em>Polycera hedgpethi<\/em><\/td>\n<td>Mediterr\u00e1neo central y mar Adri\u00e1tico; existen registros adicionales en otras zonas<\/td>\n<td>Establecida localmente<\/td>\n<td>Crocetta et al., 2013; Poursanidis &amp; Cattaneo-Vietti, 2016; Toso et al., 2025<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Sacoglossa<\/td>\n<td><em>Elysia nealae<\/em><\/td>\n<td>Mediterr\u00e1neo oriental; citada en otras localidades mediterr\u00e1neas<\/td>\n<td>El establecimiento requiere evaluaci\u00f3n<\/td>\n<td>Yoke\u015f &amp; Rudman, 2004; los registros regionales posteriores requieren verificaci\u00f3n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Sacoglossa<\/td>\n<td><em>Oxynoe viridis<\/em><\/td>\n<td>Mediterr\u00e1neo oriental<\/td>\n<td>El establecimiento requiere evaluaci\u00f3n<\/td>\n<td>Yoke\u015f &amp; Rudman, 2004<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>Las indicaciones geogr\u00e1ficas son deliberadamente prudentes. Un registro en una localidad no debe interpretarse como prueba de presencia en toda una subcuenca. Las distribuciones atribuidas a <em>Bulla arabica<\/em>, <em>Elysia nealae<\/em>, <em>Goniobranchus annulatus<\/em> y <em>Lamprohaminoea ovalis<\/em> deben contrastarse con los registros originales de las localidades antes de realizar an\u00e1lisis cuantitativos.<\/p>\n<h5>Lista auxiliar: taxones citados como ex\u00f3ticos que requieren evaluaci\u00f3n adicional<\/h5>\n<p>Los taxones siguientes se conservan como registros citados de especies ex\u00f3ticas o no ind\u00edgenas, pero se excluyen del recuento de la lista principal. Se incluyen cuando la identificaci\u00f3n y la presencia son suficientemente cre\u00edbles para seguir consider\u00e1ndolos, aunque el establecimiento, la extensi\u00f3n geogr\u00e1fica, la historia de los registros o la v\u00eda de introducci\u00f3n sigan sin resolverse. Los registros basados \u00fanicamente en conchas demuestran la presencia de ese material, no la existencia de una poblaci\u00f3n viva establecida.<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<th>Orden taxon\u00f3mico<\/th>\n<th>Especie<\/th>\n<th>Subcuenca mediterr\u00e1nea<\/th>\n<th>Motivo de inclusi\u00f3n en la lista auxiliar<\/th>\n<th>Referencias principales<\/th>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Cephalaspidea<\/td>\n<td><em>Acteocina mucronata<\/em><\/td>\n<td>Mediterr\u00e1neo oriental, incluida la costa egea de Turqu\u00eda<\/td>\n<td>Se han citado ejemplares vivos, pero los registros de conchas y el establecimiento en toda la cuenca requieren una evaluaci\u00f3n espec\u00edfica<\/td>\n<td>van Aartsen et al., 1990; Bitlis &amp; \u00d6zt\u00fcrk, 2022<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Cephalaspidea<\/td>\n<td><em>Camachoaglaja africana<\/em><\/td>\n<td>Mediterr\u00e1neo central, incluido el Salento<\/td>\n<td>Registrada en Tricase Porto; su establecimiento es incierto<\/td>\n<td>Toso et al., 2025<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Cephalaspidea<\/td>\n<td><em>Mnestia girardi<\/em><\/td>\n<td>Mediterr\u00e1neo oriental<\/td>\n<td>Se han citado ejemplares vivos, aunque algunos registros antiguos corresponden a conchas<\/td>\n<td>Inventarios de especies ex\u00f3ticas del Mediterr\u00e1neo oriental<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Cephalaspidea<\/td>\n<td><em>Pyrunculus fourierii<\/em><\/td>\n<td>Mediterr\u00e1neo oriental<\/td>\n<td>Los registros incluyen conchas; el establecimiento debe evaluarse por separado<\/td>\n<td>Inventarios de especies ex\u00f3ticas del Mediterr\u00e1neo oriental<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Nudibranchia<\/td>\n<td><em>Anteaeolidiella lurana<\/em><\/td>\n<td>Mediterr\u00e1neo central, incluido el Salento<\/td>\n<td>Registrada en puertos; la extensi\u00f3n del establecimiento sigue siendo incierta<\/td>\n<td>Toso et al., 2025<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Nudibranchia<\/td>\n<td><em>Bermudella polycerelloides<\/em><\/td>\n<td>Mediterr\u00e1neo central, incluido el Salento<\/td>\n<td>Confirmada en prospecciones portuarias, pero su establecimiento m\u00e1s amplio sigue sin resolverse<\/td>\n<td>Toso et al., 2025<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Nudibranchia<\/td>\n<td><em>Caloria indica<\/em><\/td>\n<td>Los registros mediterr\u00e1neos requieren confirmaci\u00f3n localidad por localidad<\/td>\n<td>Citada en la bibliograf\u00eda regional; los registros y el establecimiento requieren revisi\u00f3n<\/td>\n<td>Inventarios regionales de especies ex\u00f3ticas mediterr\u00e1neas; deben comprobarse los registros originales<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Nudibranchia<\/td>\n<td><em>Cuthona perca<\/em><\/td>\n<td>mar Adri\u00e1tico<\/td>\n<td>Registro hist\u00f3rico; la presencia actual y el establecimiento no est\u00e1n claros<\/td>\n<td>Zenetos et al., 2016<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Nudibranchia<\/td>\n<td><em>Dermatobranchus rubidus<\/em><\/td>\n<td>mar Adri\u00e1tico<\/td>\n<td>Dos localidades publicadas; no se ha confirmado una poblaci\u00f3n autosuficiente<\/td>\n<td>Knapi\u010d et al., 2024<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Nudibranchia<\/td>\n<td><em>Godiva quadricolor<\/em><\/td>\n<td>Mediterr\u00e1neo central, incluido el sur de Italia<\/td>\n<td>Se ha citado un establecimiento local, pero debe comprobarse la distribuci\u00f3n completa<\/td>\n<td>Registros regionales mediterr\u00e1neos; deben verificarse las localidades originales<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Sacoglossa<\/td>\n<td><em>Thuridilla mazda<\/em><\/td>\n<td>Mediterr\u00e1neo occidental, incluido el sur de Espa\u00f1a<\/td>\n<td>Se ha citado su presencia, pero el primer registro por s\u00ed solo no demuestra el establecimiento<\/td>\n<td>Bibliograf\u00eda sobre especies ex\u00f3ticas y criptog\u00e9nicas del Mediterr\u00e1neo<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>Los cinco taxones no ind\u00edgenas identificados en el estudio de 2025 de los puertos de Salento fueron <em>Anteaeolidiella lurana<\/em>, <em>Bermudella polycerelloides<\/em>, <em>Camachoaglaja africana<\/em>, <em>Polycera hedgpethi<\/em> y <em>Stiliger cf. auarita<\/em>. <em>Polycera hedgpethi<\/em> se incluye en la lista principal porque su identidad y estatus ex\u00f3tico est\u00e1n suficientemente respaldados. <em>Stiliger cf. auarita<\/em> permanece en la categor\u00eda pendiente de verificaci\u00f3n porque su identificaci\u00f3n se consider\u00f3 expl\u00edcitamente provisional (Toso et al., 2025).<\/p>\n<h5>Pendientes de verificaci\u00f3n: identidad, presencia o estatus ex\u00f3tico sin resolver<\/h5>\n<p>Los registros siguientes se excluyen del recuento de especies ex\u00f3ticas confirmadas. Se mantienen aparte porque la incertidumbre principal afecta a la identidad, la presencia o el estatus biogeogr\u00e1fico, y no solo al grado de establecimiento.<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<th>Orden taxon\u00f3mico<\/th>\n<th>Especie<\/th>\n<th>Problema<\/th>\n<th>Criterio de decisi\u00f3n<\/th>\n<th>Referencias principales<\/th>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Anaspidea<\/td>\n<td><em>Aplysia parvula<\/em><\/td>\n<td>Los ejemplares del Mediterr\u00e1neo y del Atl\u00e1ntico oriental asignados a este nombre pertenecen a <em>Aplysia punctata<\/em> seg\u00fan las pruebas moleculares<\/td>\n<td>Excluir de la lista de especies ex\u00f3ticas confirmadas<\/td>\n<td>Golestani et al., 2019<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Cephalaspidea<\/td>\n<td><em>Liloa mongii<\/em><\/td>\n<td>Los registros presentan problemas de identificaci\u00f3n y datos de localidad dudosos<\/td>\n<td>Excluir hasta que se documenten ejemplares y localidades fiables<\/td>\n<td>Romani et al., 2021<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Cephalaspidea<\/td>\n<td><em>Notodiaphana atlantica<\/em><\/td>\n<td>No puede determinarse con seguridad si el origen es aut\u00f3ctono o ex\u00f3tico<\/td>\n<td>Clasificar como criptog\u00e9nica, no como ex\u00f3tica confirmada<\/td>\n<td>Romani et al., 2021<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Nudibranchia<\/td>\n<td><em>Armina rubida<\/em><\/td>\n<td>Los registros pertinentes del Adri\u00e1tico se publicaron bajo el nombre de <em>Dermatobranchus rubidus<\/em><\/td>\n<td>No contabilizar ambos nombres; seguir el nombre aceptado en la fuente primaria<\/td>\n<td>Knapi\u010d et al., 2024<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Nudibranchia<\/td>\n<td><em>Halgerda willeyi<\/em><\/td>\n<td>El ejemplar hist\u00f3rico del Adri\u00e1tico se identific\u00f3 posteriormente como <em>Halgerda paulayi<\/em><\/td>\n<td>Excluir <em>H. willeyi<\/em> de la lista de especies ex\u00f3ticas mediterr\u00e1neas confirmadas<\/td>\n<td>Donohoo et al., 2023<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Sacoglossa<\/td>\n<td><em>Elysia grandifolia<\/em><\/td>\n<td>Los ejemplares mediterr\u00e1neos podr\u00edan haberse confundido con <em>Elysia ornata<\/em><\/td>\n<td>No contabilizar hasta que se vuelva a evaluar el material<\/td>\n<td>Pasternak &amp; Galil, 2012<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Sacoglossa<\/td>\n<td><em>Elysia tomentosa<\/em><\/td>\n<td>El nombre se ha aplicado a un complejo de especies diferenciadas gen\u00e9ticamente<\/td>\n<td>No contabilizar sin revisar los ejemplares mediterr\u00e1neos y aplicar una taxonom\u00eda resuelta<\/td>\n<td>Krug et al., 2013<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Sacoglossa<\/td>\n<td><em>Stiliger cf. auarita<\/em><\/td>\n<td>Los ejemplares de Salento difieren de la descripci\u00f3n original de <em>S. auarita<\/em><\/td>\n<td>Excluir hasta disponer de un an\u00e1lisis taxon\u00f3mico integrador<\/td>\n<td>Toso et al., 2025<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Sacoglossa<\/td>\n<td><em>Stiliger fuscovittatus<\/em><\/td>\n<td>Un registro mediterr\u00e1neo no se ha contrastado con una fuente primaria fiable<\/td>\n<td>Tratar como registro no verificado, no como especie ex\u00f3tica confirmada<\/td>\n<td>Lance, 1962; el registro mediterr\u00e1neo requiere verificaci\u00f3n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<h5>Casos biogeogr\u00e1ficos que requieren especial atenci\u00f3n<\/h5>\n<p><strong><em>Aplysia dactylomela:\u00a0<\/em><\/strong>Esta especie se incluye en la lista principal como ex\u00f3tica confirmada. Los estudios moleculares indican que los ejemplares mediterr\u00e1neos pertenecen al linaje atl\u00e1ntico de <em>Aplysia dactylomela<\/em>, y no al tax\u00f3n indopac\u00edfico conocido actualmente como <em>Aplysia argus<\/em>. Las pruebas respaldan un origen atl\u00e1ntico para las poblaciones mediterr\u00e1neas estudiadas, aunque la v\u00eda exacta de introducci\u00f3n sigue sin resolverse (Alexander &amp; Vald\u00e9s, 2013; Vald\u00e9s et al., 2013).<\/p>\n<p><strong><em>Aplysia parvula:\u00a0<\/em><\/strong>Los registros mediterr\u00e1neos atribuidos a <em>Aplysia parvula<\/em> se excluyen del recuento de especies ex\u00f3ticas confirmadas. Los an\u00e1lisis moleculares relacionaron los ejemplares estudiados del Mediterr\u00e1neo y del Atl\u00e1ntico oriental con <em>Aplysia punctata<\/em>. Este caso demuestra que los nombres publicados deben contrastarse con las pruebas taxon\u00f3micas actuales antes de incorporar los registros a los inventarios de especies ex\u00f3ticas (Golestani et al., 2019).<\/p>\n<p><strong><em>Bursatella leachii:\u00a0<\/em><\/strong>Esta especie se incluye en la lista principal como ex\u00f3tica. Los an\u00e1lisis de gen\u00e9tica poblacional respaldan un origen atl\u00e1ntico para las poblaciones mediterr\u00e1neas estudiadas, en lugar de atribuirlas autom\u00e1ticamente a una introducci\u00f3n lessepsiana. Como el estudio correspondiente no incluy\u00f3 muestras del mar Rojo, no pueden descartarse por completo otras v\u00edas de introducci\u00f3n (Bazzicalupo et al., 2018).<\/p>\n<p><strong><em>Notodiaphana atlantica<\/em> y <em>Liloa mongii:\u00a0<\/em><\/strong>Estas especies ilustran dos motivos distintos para excluirlas del inventario confirmado. <em>Notodiaphana atlantica<\/em> es criptog\u00e9nica porque no puede determinarse con seguridad si su origen es aut\u00f3ctono o ex\u00f3tico. <em>Liloa mongii<\/em> sigue pendiente de verificaci\u00f3n porque su presencia en el Mediterr\u00e1neo est\u00e1 afectada por problemas de identificaci\u00f3n y datos de localidad potencialmente incorrectos (Romani et al., 2021).<\/p>\n<h4><strong>Referencias<\/strong><\/h4>\n<ul>\n<li>Alexander, J.; Vald\u00e9s, \u00c1. (2013). The ring doesn&#8217;t mean a thing: Molecular data suggest a new taxonomy for two Pacific species of sea hares (Mollusca: Opisthobranchia, Aplysiidae). <em>Pacific Science<\/em>, <strong>67<\/strong>(2), 283\u2013294. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.2984\/67.2.10\">https:\/\/doi.org\/10.2984\/67.2.10<\/a><\/li>\n<li>Bazzicalupo, E.; Crocetta, F.; Estores-Pacheco, K.; Golestani, H.; Bazairi, H.; et al. (2018). Population genetics of <em>Bursatella leachii<\/em> (De Blainville, 1817) and implications for the origin of the Mediterranean population. <em>Helgoland Marine Research<\/em>, <strong>72<\/strong>, 19. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1186\/s10152-018-0521-7\">https:\/\/doi.org\/10.1186\/s10152-018-0521-7<\/a><\/li>\n<li>Bitlis, B.; \u00d6zt\u00fcrk, B. (2022) [in] Tiralongo, F. et al. (2022). New alien Mediterranean biodiversity records (August 2022). <em>Mediterranean Marine Science<\/em>, 23(3), 725\u2013747. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.12681\/mms.31228?utm_source=chatgpt.com\">https:\/\/doi.org\/10.12681\/mms.31228<\/a><\/li>\n<li>Crocetta, F.; Macali, A.; Furfaro, G.; Cooke, S.; Villani, G.; Vald\u00e9s, \u00c1. (2013). Alien molluscan species established along the Italian shores: An update, with discussions on some Mediterranean \u201calien species\u201d categories. <em>ZooKeys<\/em>, <strong>277<\/strong>, 91\u2013108. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.3897\/zookeys.277.4362\">https:\/\/doi.org\/10.3897\/zookeys.277.4362<\/a><\/li>\n<li>Crocetta, F.; et al. (2017). Uncertainties and validation of alien species catalogues: The Mediterranean as an example. <em>Estuarine, Coastal and Shelf Science<\/em>, <strong>191<\/strong>, 171\u2013187. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.ecss.2017.03.031\">https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.ecss.2017.03.031<\/a><\/li>\n<li>Donohoo, S. A.; et al. (2023). Hyperdiversity of the genus <em>Halgerda<\/em> Bergh, 1880 (Nudibranchia: Discodorididae) with descriptions of fourteen new species. <em>Marine Biodiversity<\/em>, <strong>53<\/strong>, 42.<\/li>\n<li>Golestani, H.; Crocetta, F.; Padula, V.; Camacho-Garc\u00eda, Y. E.; Langeneck, J.; et al. (2019). The little <em>Aplysia<\/em> coming of age: From one species to a complex of species complexes in <em>Aplysia parvula<\/em> (Mollusca: Gastropoda: Heterobranchia). <em>Zoological Journal of the Linnean Society<\/em>, <strong>187<\/strong>(2), 279\u2013330. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1093\/zoolinnean\/zlz028\">https:\/\/doi.org\/10.1093\/zoolinnean\/zlz028<\/a><\/li>\n<li>Knapi\u010d, T.; Stani\u0107, R.; Mavri\u010d, B.; Lipej, L. (2024). On the presence of the less known arminid nudibranch <em>Dermatobranchus rubidus<\/em> (Gould, 1852) in the mar Adri\u00e0tica. <em>Acta Adriatica<\/em>, <strong>65<\/strong>(1), 123\u2013127. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.32582\/aa.65.1.7\">https:\/\/doi.org\/10.32582\/aa.65.1.7<\/a><\/li>\n<li>Krug, P. J., Vendetti, J. E., Rodriguez, A. K., Retana, J. N., Hirano, Y. M., &amp; Trowbridge, C. D. (2013). Integrative species delimitation in photosynthetic sea slugs reveals twenty candidate species in three nominal taxa studied for drug discovery, plastid symbiosis or biological control. <em>Molecular Phylogenetics and Evolution<\/em>, 69(3), 1101\u20131119. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.ympev.2013.07.009?utm_source=chatgpt.com\">https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.ympev.2013.07.009<\/a><\/li>\n<li>Lance, J. R. (1962). A new <em>Stiliger<\/em> and a new <em>Corambella<\/em> (Mollusca: Opisthobranchia) from the northwestern Pacific. <em>The Veliger<\/em>, <strong>5<\/strong>(1), 33\u201338.<\/li>\n<li>Malaquias, M. A. E., &amp; Reid, D. G. (2008). Systematic revision of the living species of Bullidae (Mollusca: Gastropoda: Cephalaspidea), with a molecular phylogenetic analysis. <em>Zoological Journal of the Linnean Society<\/em>, 153(3), 453\u2013543. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1111\/j.1096-3642.2008.00369.x?utm_source=chatgpt.com\">https:\/\/doi.org\/10.1111\/j.1096-3642.2008.00369.x<\/a><\/li>\n<li>Pasternak, G., &amp; Galil, B. S. (2012). An established population of the alien sea slug <em>Elysia grandifolia<\/em> Kelaart, 1858 (Mollusca, Opisthobranchia, Elysiidae) off the Mediterranean coast of Israel. <em>BioInvasions Records<\/em>, 1(3), 221\u2013223. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.3391\/bir.2012.1.3.08?utm_source=chatgpt.com\">https:\/\/doi.org\/10.3391\/bir.2012.1.3.08<\/a><\/li>\n<li>Paz-Sedano, S., Tanduo, V., Yonow, N., Yoke\u015f, M. B., Kletou, D., &amp; Crocetta, F. (2019). <em>Baeolidia moebii<\/em> Bergh, 1888 (Mollusca: Gastropoda: Nudibranchia) is spreading in the eastern Mediterranean Sea. <em>Regional Studies in Marine Science<\/em>, 32, 100830. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.rsma.2019.100830?utm_source=chatgpt.com\">https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.rsma.2019.100830<\/a><\/li>\n<li>Pola, M.; Paz-Sedano, S.; Macali, A.; Minchin, D.; Marchini, A.; Vitale, F.; Licchelli, C.; Crocetta, F. (2019). What is really out there? Review of the genus <em>Okenia<\/em> Menke, 1830 (Nudibranquis: Goniodorididae) in the Mediterranean Sea with description of two new species. <em>PLOS ONE<\/em>, <strong>14<\/strong>(5), e0215037. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1371\/journal.pone.0215037\">https:\/\/doi.org\/10.1371\/journal.pone.0215037<\/a><\/li>\n<li>Poursanidis, D.; Cattaneo-Vietti, R. (2016). Adriatic \u2018opisthobranchs\u2019 (Gastropoda, Heterobranchia): Shedding light on biodiversity issues. <em>Marine Ecology<\/em>. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1111\/maec.12306\">https:\/\/doi.org\/10.1111\/maec.12306<\/a><\/li>\n<li>Romani, L.; Tringali, L. P.; Crocetta, F. (2021). A review of occurrence, distribution and alien status of <em>Notodiaphana atlantica<\/em> Ortea, Moro and Espinosa, 2013 and <em>Liloa mongii<\/em> (Audouin, 1826) (Mollusca: Heterobranchia) in the Mediterranean Sea. <em>Oceanological and Hydrobiological Studies<\/em>, <strong>50<\/strong>(3), 259\u2013268. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.2478\/oandhs-2021-0022\">https:\/\/doi.org\/10.2478\/oandhs-2021-0022<\/a><\/li>\n<li>Toso, A.; Solca, M.; Trainito, E.; Stifani, M.; Furfaro, G. (2025). Arrivals and departures: exploring sea slug diversity (Mollusca, Gastropoda) in the Salento Peninsula harbours. <em>Marine Biodiversity<\/em>, <strong>55<\/strong>, 80. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1007\/s12526-025-01563-8\">https:\/\/doi.org\/10.1007\/s12526-025-01563-8<\/a><\/li>\n<li>Vald\u00e9s, \u00c1.; Alexander, J.; Crocetta, F.; Yoke\u015f, B.; Giacobbe, S.; et al. (2013). The origin and dispersal pathway of the spotted sea hare <em>Aplysia dactylomela<\/em> (Mollusca: Opisthobranchia) in the Mediterranean Sea. <em>Aquatic Invasions<\/em>, <strong>8<\/strong>(4), 427\u2013436. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.3391\/AI.2013.8.4.06\">https:\/\/doi.org\/10.3391\/AI.2013.8.4.06<\/a><\/li>\n<li>van Aartsen, J. J., Carrozza, F., &amp; Lindner, G. (1990). <em>Acteocina mucronata<\/em> (Philippi, 1849), a recent Red Sea immigrant species in the eastern Mediterranean. <em>Bollettino Malacologico<\/em>, 25(9\u201312), 285\u2013288.<\/li>\n<li>Yoke\u015f, M. B., &amp; Rudman, W. B. (2004). Lessepsian opisthobranchs from southwestern coast of Turkey: Five new records for Mediterranean. <em>Rapport du 37e Congr\u00e8s de la Commission Internationale pour l\u2019Exploration Scientifique de la Mer M\u00e9diterran\u00e9e<\/em>, 37, 557.<\/li>\n<li>Zenetos, A. (2005). Annotated list of marine alien species in the Mediterranean with records of the worst invasive species. <em>Mediterranean Marine Science<\/em>, <strong>6<\/strong>(2), 63\u2013118. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.12681\/mms.186\">https:\/\/doi.org\/10.12681\/mms.186<\/a><\/li>\n<li>Zenetos, A., Ma\u010di\u0107, V., Jaklin, A., Lipej, L., Poursanidis, D., Cattaneo-Vietti, R., Beqiraj, S., Betti, F., Poloniato, D., Kashta, L., Katsanevakis, S., &amp; Crocetta, F. (2016). Adriatic \u2018opisthobranchs\u2019 (Gastropoda, Heterobranchia): Shedding light on biodiversity issues. <em>Marine Ecology<\/em>, 37(6), 1239\u20131255. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1111\/maec.12306?utm_source=chatgpt.com\">https:\/\/doi.org\/10.1111\/maec.12306<\/a><\/li>\n<li>Zenetos, A.; Galanidi, M. (2020). Mediterranean non-indigenous species at the start of the 2020s: Recent changes. <em>Marine Biodiversity Records<\/em>. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1186\/s41200-020-00191-4\">https:\/\/doi.org\/10.1186\/s41200-020-00191-4<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<p><p><strong>Citar este art\u00edculo como: <\/strong><\/p><div style=\"display: block; background: #444444; padding: 10px 30px 10px 10px; border-radius: 5px; line-height: 18px;\"><p class=\"citacio\"><b>Pontes, Miquel<\/b> (2025) <em>\"Especies Invasoras\"<\/em> en <em>OPK-Opistobranquis<\/em>. Publicado: 30\/04\/2015. Accedido: 21\/10\/2026. Disponible en (<a href=https:\/\/opistobranquis.info\/es\/?p=19163>https:\/\/opistobranquis.info\/es\/?p=19163<\/a>)<\/p><p><\/p><\/div><p><\/p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfQu\u00e9 es una especie ex\u00f3tica? Una especie ex\u00f3tica, tambi\u00e9n denominada especie no ind\u00edgena (ENI), es aquella que se encuentra fuera de su \u00e1rea de distribuci\u00f3n geogr\u00e1fica natural como consecuencia de la actividad humana, directa o indirectamente. En el medio marino, esto significa que ha llegado a una regi\u00f3n en la que normalmente no estar\u00eda presente sin la intervenci\u00f3n humana. Las especies ex\u00f3ticas deben distinguirse de las especies aut\u00f3ctonas que ampl\u00edan\u2026<\/p>\n<p class=\"continue-reading-button\"> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/opistobranquis.info\/es\/introduccio\/especies-invasores\/\">Sigue leyendo<i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":48897,"parent":5771,"menu_order":9166,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-19163","page","type-page","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/opistobranquis.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/19163","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/opistobranquis.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/opistobranquis.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/opistobranquis.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/opistobranquis.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19163"}],"version-history":[{"count":27,"href":"https:\/\/opistobranquis.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/19163\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":48921,"href":"https:\/\/opistobranquis.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/19163\/revisions\/48921"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/opistobranquis.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/5771"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/opistobranquis.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/48897"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/opistobranquis.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19163"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}