Babosas marinas
Las babosas marinas constituyen un grupo informal que reúne una extraordinaria diversidad de moluscos gasterópodos, con más de 6.000 especies conocidas de heterobranquios marinos y formas afines. Habitan una amplia variedad de ambientes, desde aguas costeras poco profundas y arrecifes de coral hasta hábitats de aguas profundas y mar abierto. El término informal babosa marina se aplica habitualmente a los nudibranquios, las liebres de mar, los sacoglosos, las babosas de branquia lateral y varios grupos de cefalaspídeos, entre otros.

A pesar de sus notables diferencias en la forma del cuerpo, el color, el tamaño y el modo de vida, muchos de estos animales comparten una organización corporal característica, con tejidos blandos. Cuando existe, la concha suele estar reducida, ser interna o quedar oculta bajo el manto; en muchos grupos desaparece por completo en la fase adulta. La cabeza suele presentar estructuras sensoriales, como tentáculos, rinóforos u otros apéndices especializados, mientras que el pie musculoso está generalmente adaptado a la reptación en las especies bentónicas o se modifica para la natación en algunas formas pelágicas. Las proyecciones dorsales, entre ellas los ceras y otras papilas, pueden intervenir en la respiración, la defensa o la distribución de los órganos internos, aunque su presencia y función varían entre los distintos linajes.
La anatomía interna también refleja un origen evolutivo común como gasterópodos. El sistema circulatorio es generalmente abierto y el corazón suele incluir una aurícula y un ventrículo. El sistema nervioso está formado por ganglios interconectados y cordones nerviosos cuyo grado de fusión y organización difiere entre grupos. Los órganos sensoriales suelen estar bien desarrollados en relación con las necesidades ecológicas de estos animales. La quimiorrecepción es especialmente importante para localizar alimento, reconocer posibles parejas y detectar señales del entorno; en ella pueden intervenir los rinóforos, los tentáculos cefálicos, las estructuras sensoriales próximas a la boca y otros órganos especializados. Los ojos suelen ser pequeños, y los estatocistos proporcionan información relacionada con el equilibrio y la orientación. La disposición exacta de estas estructuras varía y no todos los grupos las presentan de la misma forma.
La mayoría de las babosas marinas son hermafroditas simultáneas, es decir, poseen funciones reproductoras masculinas y femeninas, aunque la anatomía reproductora y las estrategias de apareamiento difieren considerablemente. Muchas depositan los huevos en masas gelatinosas características, fijadas al sustrato, mientras que otras presentan estrategias reproductoras y de desarrollo diferentes. El desarrollo puede incluir una larva planctónica denominada velíger, que puede contribuir a la dispersión, o ser directo, de modo que los juveniles eclosionan sin atravesar una fase larvaria nadadora libre. Las larvas planctotróficas se alimentan del plancton, mientras que las lecitotróficas dependen principalmente de las reservas de vitelo. Estas modalidades de desarrollo influyen en la dispersión y el reclutamiento, aunque sus efectos dependen de la duración y el comportamiento larvarios, las corrientes y la disponibilidad de hábitat.
La diversidad de estrategias alimentarias es igualmente notable. Los heterobranquios marinos pueden alimentarse de algas, esponjas, cnidarios, briozoos, tunicados, otros moluscos y muchos otros organismos. Numerosas especies tienen dietas muy especializadas y estructuras de alimentación adaptadas a sus presas. Algunos sacoglosos conservan cloroplastos funcionales obtenidos de las algas de las que se alimentan, un fenómeno conocido como cleptoplastia. Por su parte, ciertos nudibranquios pueden retener compuestos defensivos o células urticantes de sus presas; este último fenómeno se conoce como cleptocnidia. Otras especies recurren al camuflaje, la coloración de advertencia, el mucus o determinadas respuestas conductuales para evitar a los depredadores.
El grupo taxonómico tradicional Opisthobranchia ya no se reconoce como una unidad formal en la clasificación moderna de los gasterópodos. Sus antiguos integrantes se distribuyen actualmente dentro de un marco filogenético más amplio, especialmente entre los gasterópodos heterobranquios. Euthyneura es un grupo evolutivo más amplio que incluye muchas babosas marinas, pterópodos y numerosos gasterópodos no marinos. Por ello, esta guía utiliza babosas marinas como denominación común, pero también contempla otros heterobranquios marinos, incluidos los linajes pelágicos, para reflejar sus relaciones evolutivas y su diversidad ecológica.
Principales grupos de heterobranquios marinos
Los heterobranquios marinos incluyen varios linajes evolutivos diferenciados, algunos de los cuales se conocen habitualmente como babosas marinas.
- Nudibranchia: grupo muy diverso de gasterópodos marinos cuyos adultos carecen de concha. Incluye los nudibranquios dóridos, reconocibles a menudo por su penacho branquial dorsal, y los nudibranquios cladobranquios, muchos de los cuales presentan ceras u otros apéndices dorsales.
- Pleurobranchida: babosas marinas de branquia lateral, caracterizadas por presentar una branquia situada en el lado derecho del cuerpo, bajo el borde del manto.
- Anaspidea: liebres de mar, generalmente con un cuerpo ancho y, en muchas especies, parapodios bien desarrollados.
- Sacoglossa: grupo que incluye numerosas especies que se alimentan de algas y poseen una rádula especializada; algunas conservan cloroplastos funcionales obtenidos de su alimento.
- Cephalaspidea y linajes relacionados: conjunto diverso que incluye babosas marinas con escudo cefálico y caracoles burbuja. Algunas especies conservan una concha externa, mientras que otras la tienen reducida o la han perdido.
- Pteropoda: gasterópodos predominantemente pelágicos que tradicionalmente se dividen en tecosomados y gimnosomados. Los tecosomados suelen poseer una concha, a veces reducida, y utilizan parapodios semejantes a alas para nadar. Los gimnosomados carecen de concha en la fase adulta y son depredadores especializados que a menudo se alimentan de otros pterópodos. Su modo de vida pelágico los distingue ecológicamente de la mayoría de las babosas marinas bentónicas, pero son relevantes para comprender la diversidad de los heterobranquios marinos.
- Otros linajes de heterobranquios marinos: incluyen otros animales con formas corporales y modos de vida especializados. Su inclusión depende del alcance taxonómico y ecológico adoptado.
Estos grupos no comparten todos las mismas características anatómicas y su clasificación continúa revisándose a medida que se dispone de nuevas evidencias morfológicas y moleculares. Euthyneura es un grupo evolutivo más amplio que engloba varios de estos linajes, pero no debe considerarse sinónimo de babosas marinas ni del Opisthobranchia tradicional.
Acochlidiimorpha
Aplysiida
Acteonimorpha
Architectonicoidea
Cephalaspidea
Nudibranchia
Pleurobranchida
Pteropoda
Rhodopoidea
Ringiculimorpha
Runcinida
Sacoglossa
Umbraculida