Respiración, cerata y branquias

Las babosas de mar respiran mediante diversas estructuras anatómicas, que varían según el grupo al que pertenecen. Como viven en un medio acuático, obtienen el oxígeno disuelto en el agua y eliminan el dióxido de carbono a través de superficies adaptadas para el intercambio gaseoso. En algunos grupos, esta función se realiza principalmente mediante branquias especializadas; en otros, intervienen los cerata o una parte importante de la superficie corporal.

Las branquias de los doridáceos

Una de las estructuras respiratorias más características de los nudibranquios doridáceos es el penacho branquial, situado en la parte dorsal posterior del cuerpo, habitualmente alrededor del ano. Está formado por prolongaciones ramificadas que aumentan la superficie disponible para el intercambio de gases con el agua.

Dendrodoris limbata (adult) @ Costa Brava (Spain) by Miquel Pontes

Dendrodoris limbata mostrando el penacho branquial

Las branquias pueden presentar formas y grados de ramificación diferentes según la especie. En algunos doridáceos, el penacho branquial puede retraerse dentro de una cavidad protectora cuando el animal se siente amenazado; en otros, las branquias permanecen expuestas. Esta diferencia permite distinguir tradicionalmente a los doridáceos con branquias retráctiles, denominados criptobranquios, de aquellos que no pueden ocultarlas completamente, conocidos como fanerobranquios.

Los filídidos constituyen una excepción destacable: no presentan el penacho branquial perianal típico de muchos otros doridáceos y poseen estructuras respiratorias laterales especializadas.

Los cerata: respiración, digestión y defensa

Los cerata son prolongaciones del tegumento que sobresalen del dorso y que, en muchos casos, se disponen en hileras o grupos a ambos lados del cuerpo. Son especialmente característicos de los nudibranquios aeolidáceos, aunque también aparecen en otros linajes de babosas de mar.

Nemesignis banyulensis by Miquel Pontes

Nemesignis banyulensis mostrando los cerata

En los aeolidáceos, los cerata desempeñan un papel importante en la respiración. Su pared, relativamente delgada, y la gran superficie que ofrecen facilitan la difusión del oxígeno desde el agua hacia la hemolinfa, el fluido circulatorio de los moluscos, y la eliminación del dióxido de carbono. Por esta función, a menudo se describen como branquias secundarias, aunque no sean branquias en sentido anatómico estricto.

Los cerata también intervienen en otras funciones. En muchos aeolidáceos, cada uno contiene una prolongación de la glándula digestiva, relacionada con el procesamiento y la distribución de los nutrientes. Además, en numerosas especies, el extremo de los cerata presenta un cnidosaco, una estructura especializada donde se acumulan nematocistos procedentes de las presas cnidarias. Estas cápsulas urticantes pueden conservar su funcionalidad y utilizarse como mecanismo defensivo.

Algunas babosas de mar pueden desprenderse voluntariamente de parte de sus cerata cuando son molestadas o atacadas. Este fenómeno, denominado autotomía, puede actuar como una estrategia de distracción frente a los depredadores. Los cerata perdidos pueden regenerarse posteriormente.

Otras formas de respiración

No todas las babosas de mar presentan un penacho branquial dorsal o cerata. En otros grupos, las branquias pueden estar situadas dentro de la cavidad paleal, bajo el manto o a los lados del cuerpo. Su disposición refleja la diversidad anatómica de los diferentes linajes de gasterópodos marinos.

Algunos sacoglosos, por ejemplo, presentan prolongaciones laterales del cuerpo denominadas parapodios. Estas estructuras pueden aumentar la superficie expuesta al agua y contribuir al intercambio gaseoso. En otras especies, la forma aplanada del cuerpo y la superficie tegumentaria desempeñan un papel importante en la respiración.

Así, las branquias, los cerata, los parapodios y la superficie corporal representan distintas soluciones anatómicas que permiten a las babosas de mar obtener el oxígeno disuelto en el agua. Su diversidad constituye un buen ejemplo de cómo la anatomía de estos gasterópodos se ha adaptado a los diferentes modos de vida marinos.

Referencias

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Pontes, Miquel (2025) "Respiración, cerata y branquias" en OPK-Opistobranquis. Publicado: 25/12/2012. Accedido: 21/10/2026. Disponible en (https://opistobranquis.info/es/?p=5799)